La intervención cuidadosamente interrumpe las consecuencias negativas de un alcoholismo o adicción no tratada, evitando que el paciente llegue a experimentar consecuencias mayores.
En este proceso participan familiares y amigos significativos del paciente quienes guiados por un terapeuta le expondrán firmemente, con respeto y amor, sus motivos para que acepte la ayuda.
